Introduction

La excitabilidad de Viky (caso real)

Es importante enseñar a la perra a gestionar su excitabilidad, para que no sea una transición de la impulsividad hacia la agresión.

La excitabilidad de Viky (caso real)

caso real de excitabilidad en perro Viky
Viky junto a su amigo

Este caso es muy común y no sólo sirve para el tema que vamos a abordar, si no, como base en la educación de cualquier perro.

Ya hemos tratado en este blog la excitabilidad del perro y sabemos que es una de las características temperamentales del perro.

En éste caso, su propietaria solicitaba mis servicios por la imposibilidad de poder pasear con la perra, producto de la tensión continua ante las ganas de agradar, ya fuese hacia perros o personas. 

Quizás te interese; Como influye la tensión y la excitabilidad en el perro

Además, cuando recibía visitas en casa, se mostraba excitable e impulsiva, saltando y empujando a las visitas, mermando la paz, optando su propietaria por sacarle de casa al jardín. 

Viky es una perrita de labrador, de tres años de edad, sociable, excitable y muy cariñosa, sin la más mínima conducta de agresividad hacia personas o perros.

Bueno, la única situación de conflicto (gruñidos) que existía era hacia la comida, pero este tema hila también con la conducta que vamos a abordar.

¿Entonces como se enfoca el caso de excitabilidad a esta edad?

De igual forma que lo haríamos con un cachorro, a través de normas y límites, con un acuerdo e implicación dentro del núcleo familiar. 

Tras las visitas, observé que la perra pasaba un porcentaje más elevado de tiempo en el exterior de casa.

No sólo no sabía convivir, si no que, cuando entraba, lo hacía excitable buscado el contacto físico y el afecto. 

Por lo tanto, carecía de las normas básicas de una convivencia diaria. 

Es necesario para su desarrollo emocional;

✅ Introducir a la perra dentro de casa.

✅ Imponer normas y límites en la convivencia.

Algunos ejemplos; No permitir echar las patas, no ladrar en casa, no subirse a las cama…etc.

✅ Que todos se muestran implicados en las normas acordadas.

¿Existía algún error en la educación que recibía diariamente?

Más que un error, se considera falta de información sobre el trato con la perra dentro de casa.

✅ Trataremos a la perra siempre desde la calma. Tendremos presente, ¿como estamos tratando a la perra?.

✅ No debe mostrarse excitable en casa, ni con las visitas. 

De lo contrario, se reprime «no molestes» y se le priva de la atención y el afecto. 

¿Los gruñidos que presentaba ante la comida, es una conducta de agresión preocupante?.

Ya sabemos que la agresividad no se hereda, se puede tener un temperamento fuerte y a través de una educación sólida y comprometida, ser un perro tolerantes ante el medio.

Por lo tanto, estas normas serán interesantes, no sólo para cortar la conducta, además para evitar conflictos y que quede afectado el vínculo;

Habilitar un lugar para dormir, comer. Respetaremos sus espacios.

Ofreceremos su comida y no comerá hasta dar la orden «come».

Debe de respetar la mesa mientras comemos. Por supuesto no dar de comer.

No permitir hurgar en la basura. Debe de respetar la basura, se le corregirá tan solo si se acerca a oler.

La perra se irá adaptando progresivamente, ganará atención sobre nosotros y el medio, aprenderá a estar y convivir en la sociedad del humano.

Sobre la tensión permanente en la calle hacia otros perros o personas;

Se le enseñará a caminar sin tirar de la correa.

Una llamada firme.

El desgaste mental y físico (correr, andar paso lugero, nadar, rastro..etc).

Teniendo en cuenta que es una perra excitable, siempre se mostrará tensional, por lo que el desgaste mental le vendrá bien para su autocontrol. 

Estas tres normas harán ganar control y atención sobre la perra. Generará resistencia sobre sus impulsos ante los estímulos externos ambientales.

Ahora tendremos una perra que no sólo ha aprendido a aceptar que existen normas, además pensará antes de actuar.

Sobre todo, se abrirá todo un abanico de aprendizajes en su día a día. 

0 comments on “La excitabilidad de Viky (caso real)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Accesibilidad