Reciclaje del Perro de Asistencia de Discapacidad Visual

Reciclaje del Perro de Asistencia de Discapacidad Visual

En el curso adiestramiento canino del perro de asistencia con indiferencia de la especialidad asignada, ya sea discapacidad visual o movilidad reducida, posteriormente a su formación con nuestros informes y datos nos comprometemos a tener presente el seguimiento del binomio y si se le requiere por la propia seguridad del usuario, pasamos al reciclaje del perro durante sus desplazamientos y en su día a día.

En el caso de los perros de asistencias a la discapacidad visual cualquier decisión, señal o movimientos por parte del animal, podría poner a la persona invidente en peligro.

Por eso, fomentar la capacidad de tomar decisiones es nuestro objetivo cuando nos centramos en resolver cualquier tipo de movilidad al ser humano, debemos eliminar todo tipo de comportamientos que mermen la concentración del perro en su trabajo.

Malos hábitos como la tensión, la permisividad durante el trabajo, la timidez, la posesión de su usuario hacia personas o perros, agresividad hacia perros, los miedos hacia personas, perros u otros animales, la tensión hacia diferentes tipos de sonidos ambientales, persecución de la cola, comer porquerías…etc.

Todo esto problemas de comportamientos harían que su función de guiar o auxiliar a la persona con movilidad reducida pasará a un segundo plano y con ello limitar las necesidades de la persona.

Perro de asistencia a la discapacidad visual junto a su usuario
Usuario y adiestrador junto a perro de asistencia a la discapacidad visual comentan la sesión

Es nuestro objetivo estudiar cada caso para recuperar y liberar los puntos críticos en la seguridad durante los desplazamientos de la persona con discapacidad.

  • Estudio de orientación y movilidad de la persona invidente o con movilidad reducida.
  • Estudio de los desplazamientos del usuario y el perro.
  • Corregir el comportamiento del perro y reforzar los diferentes puntos críticos durante sus desplazamientos.
  • Recuperar las zonas de seguridad para el usuario.

Las señales que manda el perro a su usuario pueden conducir a errores con sus movimientos, estas distracciones se podrían tomar equívocas y acarrear serios problemas al invidente o persona en silla de ruedas.

Lo mismo ocurre si no existiese un control sobre la impulsividad del animal, ya que una persona invidente o tenga movilidad reducida tendrá cierta limitación en su tiempo de reacción ante ciertos comportamientos y no podrían estar preparado ante reacciones impredecibles. Por lo tanto, no es un comportamiento apropiado.

Sus reacciones ante el ambiente molesto que le rodea y el tiempo de recuperación si el animal llegara a asustarse es muy importante a la hora de fomentar la tolerancia del perro al entorno.

Observar cómo actúa ante niños o adultos y si fuese necesario modelar su comportamiento en el caso de existir reacciones de amenazas ante los demás o exigencias con el afecto o reclamo del juego, nuestra misión es la de fomentar resistencia en cualquier contexto que provocase frustración en el perro y conflicto en el vínculo.

Su comportamiento con otros perros adiestrados (o no adiestrados), debe ser pasivo, dejando ser examinado sin muestras de amenazas o inseguridad y a su vez examinar a los demás siempre sin mostrar posesión, agresividad o timidez.

Todo tiene como misión recuperar la atención del perro, la seguridad y el control en la rutina diaria con su usuario, mientras resuelve a su vez, las necesidades de la persona con discapacidad.

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