Introduction

Conceptualización del miedo en el perro (caso real).

Es interesante tener presente la conceptualización del miedo en el perro. No permitirá tener referencia sobre el punto en el que nos encontramos y nos ayudará a esclarecer muchos diagnósticos.

Conceptualización del miedo en el perro (caso real).

Perro Doberman

Es importante tener presente la conceptualización del miedo en muchos casos que presenta él perro.

Ya hemos ido viendo como los miedos que van llegando en el cachorro y perro joven, con la exposición continúa en su vida diaria van desapareciendo, dado a su escasa madurez y junto a la educación que proporcionamos, las conductas no se consolidan.

No sólo cortamos de raíz una conducta en concreto, además no permitimos qué esa «conducta» avance hacia otras muchas más y queden instauradas en algún trastorno.

Pero realmente, cuando un perro manifiesta un miedo generalizado, ¿cómo suelen conceptuar el aprendizaje?.

Hace muy poco, en una sesión de adiestramiento junto al propietario, mientras me disponía a explicar el manejo y control de su perro doberman de nueve meses de edad, en las inmediaciones había una cancha de fútbol, donde varios niños jugaban a la pelota.

Al inicio de las sesiones tomaba como rutina algunos ejercicios de obediencia más apartado de aquella zona, para lograr captar la atención y concentración del cachorro y el guía.

Al paso de la sesión cuando se observaba suficiente control y manejo, se iba introduciendo al propietario y al perro en la sociedad.

Claro, la primera calle por la que se tenía qué pasar era la que se situaba junto a aquellas instalaciones deportivas.

Justo en el momento que se disponían a pasar por la zona, uno de los niños arremetió bien fuerte con la pelota contra el vallado que cerca las instalaciones, provocando un sonido estruendo.

El perro se asustó tanto que se bloqueó y activó como mecanismo de supervivencia una inquietud para la huída.

Al día siguiente durante el inicio de la rutina el perro se mostraba un poco inquieto ante los sonidos ambientales de fondo (balón, niños…etc).

Cuando se logró centrar al perro, volvimos a dirigirnos hacia la zona de paso junto a las instalaciones. El perro sin motivos, volvió a entrar en evitación, mostrando inquietud y bloqueo.

¿Cómo llegó a esquematizar el perro aquella situación?.

Para entenderlo, separemos los conceptos;

Es cierto, que el perro experimentó un buen susto, pero que «en ningún momento existió un daño físico en el animal.»

Estamos ante una edad que existe cierta madurez y dureza psicología, capaz de permitirle tolerar la presión o el estrés que ofrece el medio.

En esta etapa de vida si tienen la capacidad de procesar muchos aprendizajes. Pueden dar forma, sonido y olor a un estímulo, procesarlo y memorizarlos.

Para que se entienda mejor, «distinto sería si el perro se encontrara en la duodécima semana de vida», ahí su escasa madurez no permite procesar que está ocurriendo.

Dado a su vulnerabilidad y poca dureza psicología, estos cachorros suelen «generalizar los estímulos con rapidez.»

De ahí, la importancia de una buena socialización en la edad temprana.

Dicho esto….

  • El perro se asustó de forma sorpresiva ante un fuerte estímulo sonoro.
  • Los gritos de los niños y la pelota botando estaban presente en el escenario.
  • La zona del cercado y el sonido fue lo más próximo al perro.

Por lo que aquí está la respuesta a la inquietud de día después tras oír los gritos de los niños, mientras escuchaba botar la pelota.

Días más tarde, según me contaba su propietario, que un domingo se dispuso a pasar por la zona bien temprano, sin niños, ni pelota y el perro volvió a entrar en evitación.

Se arrugaba hacia atrás, se negaba a andar. «La zona quedó generalizada por el estimulo desagradable.»

Estos tres conceptos quedaron grabados cómo asociación al estímulo «sonoro» desagradable.

¿Estámos ante un miedo generalizado, un trastorno o una fobia?.

Como hemos dicho anteriormente, el perro no sufrió ningún daño físico y dado a su edad y dureza, el perro tiene la capacidad de procesar el aprendizaje y el concepto del sonido.

Tampoco nula su vida familiar o social, por lo que no existe un deterioro.

Quizás te interese; Ansiedad por la comida y torsión de estómago

La conducta que presenta no ha cogido forma, ni solidez, ya que no se ha experimentado en un tiempo extendido de más de treinta días.

Por lo que es un miedo llevado por un susto puntual.

¿Como se enfoca para que no avance?

Aquí es importante que exista un buen vínculo con su propietario. Ya que es lo que nos permitirá poder exigirle al perro.

Es cierto, que al igual que los miedos a fuegos artificiales, pertardos o tiros, podemos trabajarlo a través de la exposición progresiva y la resolución de refuerzos primarios.

Pero sería dar un rodeo para llegar al mismo punto.

Enseñando al perro el concepto de andar juntos sin tirar de la correa, para luego exigir que no moleste mientras camina por el lugar, con la exposición social continúa y actuando SIEMPRE, la mejora se hace notoria.

La exigencia de nuestra parte (junto) y dar algo que hacer al cerebro del perro a través de movimiento impredecibles (cambios de sentido, cambios de ritmos..etc), formarán parte del éxito de estos casos.

El perro termina aceptando y endureciéndose ante las normas impuestas SIEMPRE.

0 comments on “Conceptualización del miedo en el perro (caso real).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Accesibilidad
Envíenos
su caso

Contacto