Introduction

¿Cómo influye la calor en el perro de trabajo?

La calor influye en el perro de trabajo y las tareas que suelen desempeñarse en su especialidad. Las características temperamentales o el color del manto del pelo, jugarán un papel determinante frente a las altas temperaturas.

¿Cómo influye la calor en el perro de trabajo?

Perro bebiendo agua

La calor influye de forma negativa en el perro de trabajo. Hay que recordar que un perro repetirá una acción por como le hizo sentir.

Cada perro como individuo único, soportará los cambios de temperaturas de forma diferente.

También determinará el color del pelaje del perro, ya que los perros con mantos oscuros, suele soportar menos la calor.

Cuando nos referimos al perro de trabajo como tal, durante la ejecución estarán presente diferentes factores;

  • La motivación que le mantiene a realizar el ejercicio.
  • La intensidad de cada perro.
  • La sensibilidad o dureza psicologíca del perro.

Para mantener al perro con predisposición, con expectación y motivado, se recomienda no trabajar en horas centrales.

Realizando sesiones cortar y divididas en dos partes, por la mañana a primera hora y a últimas horas de la tarde.

Quizás te interese; Entrevista de Radio sobre la motivación en él perro.

La calor se debe evitar especialmente si estamos en la fase inicial de un aprendizaje. De lo contrario, se provocaría en el perro una conducta de evitación.

Ya que se llega a un punto en el que por mecanismo de supervivencia, el perro estará más pendiente a actuar para buscar la forma de como «evitar la molestia», que a realizar el ejercicio.

Por ejemplo;

Un perro guía tiene una labor constante de atencion, guía y seguridad a la persona invidente.

En temperaturas y situación normales, evitará la calzada, los obstáculos, las personas, marcará los bordillos, buscará paso de peatones….etc.

En cambio, si el perro se siente agobiado por la calor, este pasará a estar más distraído, su percepción ante el entorno pasa a disminuir, tienden a la desorientación, prevaleciendo la forma de aliviarse, ante que guíar.

En ese momento el perro no estará realizando su trabajo con seguridad y precisión.

Otro ejemplo;

En el perro de rastro, en temperaturas y situaciones normales, su concentración y percepción olfativa es mayor, llegando a percibir su glándulas olfativas olores imperceptible a los ojos y la nariz del humano.

Cuando el perro se siente agobiado, su respiración cambia, su percepción olfativa y su intensidad desciende de forma drástica.

Buscará la forma de terminar lo más rápido posible, a través de conductas evasivas y falsos marcajes o retirándose constantemente de la zona que le pedimos buscar.

De nuevo, el perro deja de realizar un trabajo con pocas probabilidades de precisión y eficacia.

¿Se pueden preparar escenarios controlados que provoquen estrés ambiental en el perro?.

Puede parecernos contraproducente, pero cuando tenemos un perro que ya cumplió su fase de formación y que ya tienden a ejecutar los ejercicios con habilidad y destreza.

Podemos provocar límites ambientales en él perro, para ver su capacidad resolutiva, su umbral de motivación y su intensidad.

Para provocar estos escenarios controlados de estrés, se debe tener la experiencia y los recursos necesarios, para qué él perro no derive en otros aprendizajes contraproducentes.

El objetivo de estos ejercicios «controlados» será el de ir conociendo los límites de nuestros perros.

Los resultados que se den, no debemos tomarlos ni como buenos, ni como malos, más bien cómo resultados qué nos permitirán obtener la información necesaria poder optar por unos recursos u otros.

Con la finalidad de sacar máximo partido al perro de forma natural.

En estas situaciones límites, tendrá un papel determinante el vínculo que tiene el perro con su propietario, y como proporciona la motivación durante el trabajo.

Sabiendo exigirles, motivarlos y apoyarlos, será un trabajo minucioso, ya que la forma en la que el perro busque la salida a la presión que se provoca, será determinante para la próxima vez que repita la situación.

El perro debe sentir la presión, pero a su vez sentirse recompensado por el esfuerzo. Su premio y el agrado de su propietario tras la acción, jugará un papel importante.

Aquí esta la fina línea delgada que separa entre consolidarse un trabajo con eficacia o estropear un trabajo con muchas horas de inversión.

Recuerda; Aumenta el umbral de motivación, intensidad y percepción con la «experiencia y él respeto que requiere».

Apóyate en la supervisión de compañeros o grupos de trabajo.

0 comments on “¿Cómo influye la calor en el perro de trabajo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Accesibilidad