Introduction

Quinto, el Border Collie obsesivo. (Caso real)

La conducta impulsiva deriva del poco autocontrol que tiene el perro sobre sus impulsos, movido por la tensión y la carencia de percepción sobre el entorno.
perro obsesivo

Quinto, el Border Collie obsesivo. (Caso real)

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Border collie corriendo en la playa

El caso de un perro obsesivo, un Border collie de tres años de edad. Un perro obediente, tranquilo y tolerante en la convivencia, incluso con dos gatos dentro de la familia. Responde muy bien a los ejercicios de obediencia. 

Aunque en un principio no aceptaba ordenes que requerían de cierta posición de sumisión ÉCHATE, se tiraba a morder al aire ante mi imposición, se comportaba como un perro obsesivo. 

Pero, es algo dentro de la normalidad, cada perro necesita su ritmo y sus tiempos para afianzar el vínculo.

Un perro que funciona muy bien en cualquier área de su vida familiar y social, pero que el conflicto aparece cuando está presente su pelota preferida.

En ese momento, cuando se le exige, el perro muestra poca resistencia sobre sus impulsos, marcando los limites levantando los belfos o tirándose a morder sin mediar, movido por su frustración de perro obsesivo.

Su propietaria me comentó que había presenciado un episodio de agresividad cuando trataba de quitarle la pelota. 

Y a día de hoy el conflicto aún permanece cuando se presenta la situación de la pelota. Denotando rigidez, tensión, impulsividad…etc.

¿Por qué el perro funciona en cualquier área de su vida perfectamente y con la pelota presenta signos de agresividad?

En este blog tratamos; la tensión emocional en el perro y sus conductas.

Como he comentado anteriormente, muchos perros funcionan muy bien en cualquier área de su vida, hasta qué se presenta la situación que le hace recordar como le hizo sentir y cuál fue el resultado.

Estos perros andan camuflados viven bajo una buena convivencia y no infringen ninguna de las norma impuesta por los miembros de la familia, tales como;

-Se muestran perros tranquilos y tolerantes

-No molestan mientras los miembros de la familia están comiendo.

-No presentan conflictos cuando él está comiendo.

– No se suben a ningún mobiliario.

– No molestan a las visitas.

– No ladran en casa.

Saben permanecer solo, etc. 

Hasta aquí todo bien, se muestran perros con una gestión de emociones controlada y equilibrada.

Muchas ocasiones son las que he trabajado con total normalidad en la educación del perro en casa y en el adiestramiento social, presentando objeciones solo en las situaciones conflictivas como la pelota, el palo, la comida, subirse al sofá, cama, etc.

Para ir fomentando resistencia a la frustración de un perro obsesivo, suelo buscar y provocar la situación con ejercicios que necesiten de autocontrol.

Pondré el ejemplo del caso que nos toca, la pelota:

Mantenerlo quieto mientras jugamos en una pared.

-Caminaremos «juntos» si distraerse de la línea recta mientras otra persona juega la pelota.

-Jugar con un perro amigo mientras es permanente tumbado o quieto.

-Hacer botar la pelota a la distancia y llamarle cuando vaya en su dirección.

Son algunos de los ejercicios que utilicé para fomentan resistencia a su frustración.

Además, el perro denotaba que no tenía en esos momentos desarrollado buen impulso ya que en muchas ocasiones se tiraba a morder (al aire).

Pero es la continuidad y la constancia en su educación diaria, la que progresivamente le hará desistir de la conducta de impulsarse.

Es muy importante qué si fuera necesario tomemos las medidas de seguridad necesarias (bozal) para proyectar firmeza mientras estamos manipulando al animal.

Cuando un perro se adelanta a nuestras intenciones en ese momento, dejamos de ser guía para ellos, no hay que olvidar la importancia para el ellos de sentirse protegido y guiado.

Si ya conocemos los límites del perro, no nos conviene entrar al conflicto de la pelota de lo contrario, estamos fallando nosotros. No solo no solucionamos el problema cuando se da la situación, sino, que merma el vínculo que tenemos con él perro.

Para estos casos es preferible tirar de ingenio que entrar en conflicto y tensión con el perro.

Por ejemplo:

-Podemos hacernos con dos pelotas para que aprenda a soltarla sin entrar en conflicto.

-Utilizar el clicker cuando el perro suelte la pelota, hasta que la entreguen en mano.

Para centrar al perro y facilitar el desarrollo de autocontrol, sin que la convivencia con la familia quede mermada, se aconseja;

-Dosificar el juego de la pelota bajará la intensidad del perro.

-Como siempre los ejercicios mentales centraran al perro (juguetes interactivos, rastro)

-Ejercicios que les obligue con la ayuda del “junto” a centrarse en lo que hace y consigan relajarse mentalmente, andar, caminar, nadar.

¿La obsesión por la pelota impide al perro obsesivo aprender? La falta de atención sobre el entorno, le hará perderse mucha información y estímulos.

¿Es bueno usar la pelota para cansar al perro? La pelota genera tensión en el perro, dificultando al desarrollo de su autocontrol, volviendo al perro cada vez más impulsivo.

¿Puedo usar la pelota para enseñar cosas al perro? El juego intensifica al perro, mientras que la comida le centra. En trabajo que se necesite de un esfuerzo mayor, nos podemos hacer del estimulo motivador de la pelota. Si queremos hacer pensar al perro, utilicemos el premio.

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