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Enseñar al perro a hacer sus necesidades fuera

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Enseñar al perro a hacer sus necesidades fuera

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Cachorro de labrador durmiendo

En mis años de experiencia como adiestrador de perros, he podido presenciar que el control de esfínteres, es algo que trae de cabeza a muchos propietarios de perros de compañía e incluso en perros con una especialidad asignada. Hablamos de que el perro debe hacer las necesidades fuera.

La mayoría de propietarios cometen el grave error de pasar por alto esta norma de la convivencia, y dan prioridad en enseñar cosas a sus perros que no le servirán de mucho en su día a día, ni para el desarrollo emocional de animal (dar la patita, traer las zapatillas, que traiga la correa, hacerse el muerto…etc.) 

Los propietarios me muestran orgulloso las habilidades que son capaces de hacer su perrito o el pedigree que poseen, pero, sin embargo, luego son perros mal educados, que no saben ni recibir a las visitas.

Suelen pasar por alto un aprendizaje tan básico y a la vez tan necesario, como es la higiene del perro en la convivencia con nosotros.

También están los propietarios, que se empeñan una y otra vez en enseñar a sus perros a hacer sus necesidades fuera de casa, sin llegar a buen puerto.

Lo enfocan totalmente a ciegas (metiendo su hocico en sus necesidades) cuando se encuentran con la sorpresa (¡GRAVE ERROR!), o a través de castigos a destiempo, fomentando conductas indeseadas y llegando a confundir al animal.

La mayoría de estos casos se suelen dar en cachorros que están en fase de aprendizaje o en adultos, por la inconsistencia del propietario a la hora de enseñar al animal. Existen propietarios que cuando conozco el caso, hacen que me cuestionen para que quieren un perro.

Se observa que no solo no tienen paciencia, tampoco existen ganas para sacar al perro a la calle o que exponen lo más común “la falta de tiempo”. Propietarios poco disciplinados y caprichosos.

¿Que suele ocurrir? El perro llega a la edad adulta en la misma fase de aprendizaje que de cachorro.

Pobre perro, cuantos aprendizajes se está perdiendo y cuántos seguirá ignorando en la alfombra del salón, en el patio de casa o el jardín. Se quedará en un perro sin aprendizaje viviendo siendo ignorante.

Voy a compartir los recursos necesarios para enseñar al perro a hacer sus necesidades en sus horas de salidas.

Para exponer los pasos me haré con el enfoque que tomé con mi primer perro, Lucky. Recuerdo en aquel entonces, cuando empecé a aplicar mis propios recursos para el control de esfínteres, que tenía un cachorro preparado para aprender lo que le esperaba de este mundo. 

Me di cuenta que Lucky era un perro que se quedaba rápido con los pasos en el aprendizaje, fue cuando empecé a inculcarle unas pautas de tomas de comidas, unos horarios alimenticios, de salidas al exterior y de zona de recreo. 

Siguiendo los pasos que he mencionado anteriormente, si se lleva a cabo con constancia y firmeza, en cuestión de tres semanas el perro estará totalmente habituado a esta norma. Tomándola como parte de su vida y mejorando la convivencia con nosotros.

A continuación, explicare en qué consiste estos pasos uno a uno:

  • Primer paso, (tomas de comida): Si estamos hablando de un cachorro, sus tomas de comidas lógicamente serán de tres al día. Esas tomas las reduciremos a dos, y si es adulto, comerá una vez al día, a poder ser por la tarde noche. Con el objetivo de crear un horario interno en el tracto intestinal del perro y tenga más facilidad de aguante hasta siguiente salida.
  • Segundo paso, (horarios alimenticios): Los perros se van habituando y crean un reloj interno, así que, es muy importante ir fijando un horario dándoles de comer siempre a las mismas horas. 
  • Tercer paso, (salidas al exterior): Las salidas al exterior, al igual que las horas de comidas, se le debe de establecer un horario interno, sacándolo siempre a las mismas horas a hacer sus necesidades. Iremos viendo como el perro cuando se va acercando la hora de la salida, muestra inquietud o se dirige constantemente hacia cierta zona de la casa donde relaciona las salidas.
  • Cuarto paso, (las zonas de salidas): Al igual que los demás pasos, para dejar más claro lo que queremos de él, lo llevaremos siempre a la misma zona de evacuación, es importante recordar donde lo hizo la última vez, para volver a llevarlo donde mismo, así olerá y asociara lo que hizo la última vez que estuvo allí.

Todo esto funciona si se aplica SIEMPRE, no casi siempre, si no, SIEMPRE. De lo contrario ni todos los premios, ni todas las correcciones tendrán validez.

Pasemos al horario y las pautas que establecí con Lucky;

  • 7:15 Antes de la primera salida del día, le daremos su primera toma de pienso. Cuando termine de comer inmediatamente lo sacaremos a su zona de evacuación.
  • 10:30 Volveremos a sacar el perro a la misma zona de evacuación donde lo hizo la última vez.
  • 14:30 volvemos a sacarlo de nuevo en la misma zona de evacuación.
  • 18:00 volvemos a sacarlo a su zona de evacuación.
  • 21:00 Se le dará otra toma de pienso, acto seguido lo volvemos a sacar a su zona de evacuación.
  • 00:00 Antes de irnos a la cama se le sacara por última vez.

ALGUNOS CONSEJOS;

Nos podemos hacer con una jaula educativa o un trasportín para tener controlado al perro, si en la salida anterior le tocaba hacer algo y no lo hizo. De este modo aprenderá a aguantarse hasta la siguiente toca, pudiendo premiar así en el instante.

No dejar tanto espacio donde pueda deambular sin nuestra presencia, delimitar la estancia en casa para que podamos tener control y corregir en el momento si es necesario.

No le debe faltar el agua en ningún momento.

En las salidas no dejaremos al perro suelto para hacer sus necesidades, si no, lo atamos para poder premiar y facilitar sus necesidades mediante la relajación de un paseo corto. (no tiene por qué ser un paseo en línea recta) la cuestión es estar en movimiento. Puede ser rodeando un parque.

Por instinto el perro tiende a hacerlo en tierra.

Premiaremos al perro ya sea (verbalmente, con afecto, o con comida) justo después de terminar. De ese modo fijaremos mejor lo que queremos del perro. La parte del premio es importante, ya que debemos hacer un poco el papel, para demostrarle lo contento que estamos, no olvidar que el perro tiende a agradar a su dueño.

Cuando termine de hacer sus necesidades, no volveremos a meterlo en casa hasta pasado un mínimo de 5 a 10 minutos, para que no asocie sus necesidades con el regreso a casa y la privación del paseo en el parque, optando el cachorro por tardar cada vez más para no entrar en casa.

La corrección se debe aprovechar en el MOMENTO en que lo pillamos, no vale cuando ya nos encontramos con la sorpresa, olvídate de periódicos, zapatillas y otras cosas, un azote en las nalgas a la vez de un rotundo ¡NO! Es importante que el perro note el contraste en nuestro estado durante la bronca, para que tenga impacto educativo. No les agrada sentir que estamos enfadados y que le privamos de afecto y comunicación.

Si tenemos la suerte de poder pasar gran tiempo con el cachorrito, aconsejo que, si es cachorro, lo pongas en tierra rápidamente cada vez que despierte de sus pequeñas siestas (los cachorros duermen mucho). Es una manera de como adiestrar un perro.

No olvidar que los perros son copofragiosos por naturaleza y si castigamos con sus mismas necesidades, estimulamos ese instinto y a largo plazo podemos crear una conducta no deseada en el perro.

 PD: Al principio todo esto es un poco pesado, pero hay que ser constante y no aburrirse, no hay que olvidar que el cachorrito tiene una vejiga muy pequeñita, por eso la insistencia de sacarlo muchas veces al cabo del día, pero, cuando quede totalmente instaurado en el perro, se aguantará. 

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